Ecografía 2D
La ecografía es la prueba diagnóstica clave para toda embarazada: desde la vaginal, que se realiza las primeras semanas de gestación para comprobar que el embrión está bien implantado, pasando por las ecografías de las semanas 12 y 20 o la del tercer trimestre.
Se recomienda no ponerse crema hidratante o anti estrías 3-4 días previos a la ecografía.
Ecografía 3D | 4D
Las ecografías en 3D son imágenes muy reales. Son imágenes estáticas al igual que si introdujésemos una cámara de fotos en el útero. En la ecografía 4D se visualizan en tres dimensiones las estructuras, pero a tiempo real, en movimiento, como un vídeo de los movimientos del bebé, al mover los brazos, reír, parpadear, bostezar o sacar la lengua. Sería lo equivalente a introducir una cámara de video en el útero.
Para el diagnóstico del bienestar del bebé, se recomienda la realización de una ecografía en 2D de nivel III-IV, realizada por un/a médico especialista, siendo de mayor importancia la ecografía de las 20 semanas de gestación.
Las ecografías 3D y 4D pueden realizarse en cualquier momento del embarazo, siendo entre las 26 – 30 semanas cuando se obtienen las mejores imágenes, pero desde las 12 semanas, realizando la ecografía en el abdomen, ya se pueden ver los movimientos de bebe. A partir de las 34 semanas, si se dan las condiciones adecuadas, las imágenes de la cara pueden sorprender por su claridad y detalle.
El tiempo de realización varía entre 25 y 45 minutos. Es una técnica indolora e inocua para el bebé.
Se recomienda no ponerse crema hidratante o anti estrías 3-4 días previos a la ecografía.
Monitorización Fetal
La monitorización fetal es una técnica indolora y no invasiva que se realiza en las últimas semanas del embarazo y durante el parto con objeto de controlar la actividad uterina y el bienestar intrauterino del bebé.
Para ello se emplea un cardiotocógrafo o monitor, que es un aparato que registra en una pantalla el número, la intensidad y duración de las contracciones y la frecuencia cardiaca fetal (FCF), que no es otra cosa que el ritmo del latido del corazón del feto por minuto. De esta forma, se realiza un patrón en el que se valora si existen contracciones y el comportamiento que tiene el bebé ante esas contracciones.

